



Domingo a eso de las 5:45 me despierto, he dormido bien, demasiado bien y la verdad es que me da pereza tener que levantarme. A eso de las 6:30 ya estoy poniendo las cosas bien en la bici y hacia las 7 me dirijo hacia la playa, me pongo el neopreno y me voy al agua a calentar un poco y a dejar que el traje se me asiente. Por suerte salgo en una de las primeras salidas después de los pros y las féminas. Es el grupo de más de 50 años. La verdad que tuve mucha suerte de poder estar ahí ya que me proporciono una natación muy limpia. Dan el bocinazo y salgo el primero corriendo para tirarme al mar, empiezo muy fuerte y soy junto con Lorenzo uno de los primeros en llegar a la boya de giro. Ahí se forma un pequeño grupito pero veo que los 2 de delante están empezando a descolgarnos y decido apretar para engancharlos, lo consigo y me pongo a sus pies. Al llegar a la segunda voy miro hacia atrás y veo que vamos los 3 en cabeza muy distanciados, pienso que he sabido leer bien la carrera y que por suerte he podido esquivar el corte y voy a pies sin mucho apuro. Giramos en la 3ª boya y veo que vamos en 31 minutos algo más de lo previsto, voy bien a pies así que decido seguir así. Este último tramo de natación la cosa se complico. Los 2 de delante pusieron un puntito más y ahora si que tengo que apretar para no perderles, van a tirones y me empiezan a sacar de punto. Decido darlo todo y no perderles ya que quedarme en tierra de nadie podría ser aún peor. Tocamos tierra en 1h01 y salgo mareadísimo y sin aire. Llego a la T1 y allí me encuentro a Carlos López que me ayuda con todo lo de la transición, que bueno ver una cara conocida en estos momentos! Salgo para la bici y intento relajarme, los 3 primeros km son muy malos por dentro del pueblo con curvas y badenes así que no arriesgo nada, llego a la nacional y allí empiezo a apretar.
Al principio los repechos los paso con soltura si apretar pero al conocer el circuito las piernas se me van y el pulso se dispara, la bici rapidísima con poco viento y con una primera vuelta sin apenas gente a la que adelantar. Si algo malo tiene salir tan adelante del agua es que pasas a pocos ciclistas y a ti te pasan unos cuantos, y como pasan!!! A mitad de recorrido llevo una media de 36,5km/h 0,5 más de lo previsto, termino la segunda vuelta y aquí me da un bajando, tengo frío y me duele la barriga así que cuando llego al avituallamiento de Mataro me bebo 2 bidones y me como 2 barritas del tirón eso me recupera y consigo volver a encontrarme bien y apretar. Llego a Calella y salgo del circuito siendo otra vez de los primeros en llegar a la T2, que impresión, llegar solo y ver como todo el mundo te aplaude y te anima como si fueras el único. Dejo la bici voy a cambiarme, me encuentro otra vez con Carlos, y con otros 3 o 4 voluntarios que me ayudan con todo, ni Marcel Zamora debió recibir tanta atención!
Me cambio y salgo a correr, cojo un ritmo que me parece suave y no es hasta el km 2 que no veo a cuanto voy, a 4min/km, decido relajarme y bajar así que voy corriendo entre 4:30 y 4:40 el km, en el circuito somos muy pocos corriendo y me es fácil contar a la gente que adelanto. Hago los 10km en 46 minutos y poco a poco veo que baja el ritmo, intento aguantar hasta donde puedo, las primeras vueltas son soportables pero con las 2 últimas empieza el calvario y donde 1001 veces pienso en retirarme, en la penúltima en algún avituallamiento me tengo que parar a andar, hace mucho calor así que intento beber y refrescarme. Empiezo la última vuelta la que en teoría tendría que ser la más especial porque ya terminas y voy muerto, voy marcándome el ritmo mentalmente, si aumentaba un poco, rampas, así que me concentro en intentar seguir todo el rato el mismo ritmo de zancada aunque cada vez me cuesta más, aquí ya más de una vez me tengo que parar y hago algún km en 11min. Con este panorama el tiempo pasa a ser algo secundario y solo hay un objetivo que es terminar, con tanta gente conocida animando no puedo retirarme así que poco a poco voy siguiendo a mi trote, me cruzo con amigos y compañeros y casi ni les devuelvo la mirada, voy tan mal que solo pienso en no parar, por fin llego al desvío para llegar a la línea de meta, el recorrido se me hace eterno pero por fin llego, justo antes de entrar a la recta final veo a mi hermana y le digo que entre conmigo. Tiempo final 9:48. La verdad que en caliente me sabe a poco, iba con la intención de rondar las 9:30 y intentar estar por debajo, lo di todo y me hundí en la maratón pero a decir verdad si hace un año me dicen que haría este tiempo lo hubiera firmado sin pensármelo 2 veces. Es mi tercer Ironman y aunque considere que ha sido para mi una de mis peores carreras, bajar de las 10horas no es nada fácil. A demás tengo la gran satisfacción de haber conseguido ser otra vez 3º en mi grupo de edad consiguiendo mi 2ndo podium en un ironman y los 2 esta misma temporada, así que para nada me puedo quejar.
Es de justicia agradecer a todos los que me animasteis, la verdad que fue un montón de gente, a mi familia porque siempre hacen lo posible por animarme y por seguirme, a mis abuelos que también estuvieron en pineda animándome, a Ivan, a los rayos y a los familiares por estar ahí animándome durante todo el día, a toda la gente que estaba allí y que aunque caí siempre intento agradecer las muestras de apoyo ayer había momentos que os oía pero no podía hacer más. A todos los que me han mandado mensajes de apoyo durante los días previos sabiendo que anímicamente no estaba al 100% motivado. A los compañeros y conocidos que corrían que siempre que podía intentaba animarles cuando nos cruzábamos y ellos a mí (esto es lo que hace grande este deporte).
Si el Ironman se caracteriza por algo es porque no es nada fácil, para tener una carrera buena antes has tenido que tener unas cuantas malas para aprender y conocer a tu cuerpo, yo lo reconozco, hice un sobre esfuerzo durante la natación, la bici y los primeros km a pie y lo termine pagando, pero aun así conseguí terminar y aunque hoy tenga las piernas como palos ya estoy pensando en descansar y en volverme a poner manos a la obra para el año que viene volver a ser sub10 pero en Lanzarote. Porque quier volver a sentir la sensación de ser uno de los primeros en llegar y ver como la gente te anima pero sin salidas escalonadas que lo distorsionen.
Felicitar también a todos los que han sido finishers, tanto a los Rayos con los que he compartido tantos éntrenos y he podido ver su evolución como a todos los conocidos que corrieron ayer, unos más tempranos que otros pero casi todos terminaron cruzando la meta. A los que no pudieron darles muchos ánimos, la próxima será la buena!